Yo soy

Yo soy

jueves, 8 de noviembre de 2012

7 pecados capitales...No hay que ir al Teresa Carreño para verlos a diario en la cotidianidad


Siete vicios, siete visiones

"Los siete pecados capitales" se estrena el viernes en el Teresa Carreño.

imageRotate
En "La casta", Martín Inthamoussú presenta el pecado de la lujuria FOTOS CORTESÍA MIGUEL GRACIA
| 1 | 2 | 3 |
ÁNGEL RICARDO GÓMEZ |  EL UNIVERSAL
martes 6 de noviembre de 2012  12:00 AM
Kurt Weill y Bertold Brecht escribieron una brillante ópera; David Fincher creó un psicópata para uno de sus filmes; son famosas las reflexiones de Fernando Savater al respecto... Los siete pecados capitales, como todo lo prohibido, son seductores, atractivos, generan curiosidad y reflexión. La Compañía Nacional de Danza (CND) explora estos vicios desde la visión de siete coreógrafos y presenta el resultado este fin de semana. 

En un mismo espectáculo confluyen las propuestas de los venezolanos Armando Díaz, Leyson Ponce, Rommel Nieves y Carolina Petit, y los invitados internacionales Martín Inthamoussú (Uruguay), Marcos Rossi (México) y Carmen Werner (España). 

Armando Díaz es el encargado de abordar la soberbia y se inspira en el Macbethde Shakespeare. Su coreografía lleva por título Castillo de telarañas, imagen que está, a su vez, en la película Trono de sangre de Akira Kurosawa, también inspirado en el clásico shakespereano. 

"Para mí, Lady Macbeth encarna el espíritu de la soberbia, el poder, la ambición", comenta el artista. "Me valgo de las técnicas del noh y el butohjaponeses, para ello tengo a los bailarines masculinos de la compañía en escena". 

Díaz fue el primero en elegir y en montar. "Tomé la soberbia por la danza y su relación con la vanidad, el espejo y el culto al cuerpo... La experiencia ha funcionado como una terapia para todos nosotros". 

Algo interesante de este espectáculo es que algunos coreógrafos también están como bailarines en otros de los montajes. Díaz, por ejemplo, está también como intérprete en cinco propuestas. 

"La experiencia con la española Carmen Werner (pereza) fue fantástica. Ella fue la última en montar junto con Marcos Rossi (avaricia). Ellos tenían semana y media para ensayar, pero ya ella venía con la obra clara y logramos algo sencillo pero contundente... Es expresionista total", relató Díaz. 

Fabiola Fazzino, coordinadora de desarrollo artístico de la CND, coincide en valorar el proceso creativo de la española que, en apenas 10 días, logró un trabajo donde se reconoce perfectamente el vicio de la pereza sin caer en lo literal. 

"Todos tienen sus estilos y propuestas bien definidos. En la coreografía de Rossi ves claramente a ese individuo que lo quiere todo, mientras que Inthamoussú, en La casta, presenta perfectamente a la lujuria, el pecado que abre el espectáculo", señaló Fazzino. 

La española y el mexicano se valen de los 24 bailarines de la CND, mientras que el uruguayo tiene a tres mujeres y cuatro hombres en escena. 

En julio, a propósito de la presentación de los avances del montaje, Leyson Ponce habló con El Universal de su Hombre manzana, alrededor de la gula, el pecado que cierra el espectáculo. "Estuve leyendo a Santo Tomás de Aquino, entonces hay imágenes que tienen que ver con el deseo, la represión, la insaciabilidad... La manzana en el Jardín del Edén y lo que representa, esa sed de descubrir las carencias y el querer satisfacerlas", contaba. 

Ponce, quien dirige en escena a 12 bailarines, se vale de una larga mesa blanca donde hay un protagonista y un coro como de demonios o voces de su conciencia. 

Rommel Nieves, por su parte, presenta la ira en una propuesta que se vale de la improvisación para generar imágenes y sensaciones relacionadas con aquel vicio tan común en la sociedad actual. 

La envidia es abordada por la joven Carolina Petit. 

Los siete pecados capitales es un interesante experimento, que vale la pena revisar este viernes y sábado (7:00 pm) y domingo (5:00 pm) en la sala Ríos Reyna del Teresa Carreño.

Pregúntenle a los carajos colombianos de Mac Ondo y después hablamos...


Vargas Llosa inaugurará hoy congreso sobre "boom" de Latinoamérica

imageRotate
Vargas Llosa recuerda el "boom"
EL UNIVERSAL
lunes 5 de noviembre de 2012  12:00 AM
Madrid.- El escritor Mario Vargas Llosa inaugurará hoy un congreso internacional sobre El canon del boom, acto al que asistirán los príncipes de Asturias, y en el que 46 escritores de las dos orillas del Atlántico debatirán este fenómeno literario que abrió la novela latinoamericana al mundo en los 60. 

"Estoy muy ilusionado con este proyecto y muy agradecido a Juan José Armas Marcelo, el director de la cátedra Vargas Llosa, y a todos los que han hecho esto posible y han contribuido a poner en contacto a escritores de ambos lados, una tradición que se inauguró en esa época del boom", dijo a Efe Mario Vargas Llosa. 

"La idea es que la cátedra sirva como un puente de tipo literario y cultural entre España y Latinoamérica, y que se incorpore Brasil que formó parte del boom, con Guimaraes Rosa, Nélida Piñon o Clarige Linspector", añadió. 

El congreso también se celebrará en las universidades de Ciudad Real, Logroño, Murcia, Málaga, Granada, Valladolid y Alicante.

Fresán: Sólo tuvieron conflicto con el "boom" los que quedaron fuera

"Si pudiese diagnosticar algún efecto tóxico del 'boom' sobre mi generación, tal vez produjo algún efecto radiactivo en muchas personas que decidieron que lo que querían era ser escritores, más que escribir", señaló el escritor argentino.

imageRotate
Fresán no se siente afectado por el "boom" (Cortesía deliberacion.org)
EL UNIVERSAL
jueves 8 de noviembre de 2012  11:56 AM
Málaga.- El escritor argentino Rodrigo Fresán afirmó que "los únicos que pudieron tener algún conflicto" con el fenómeno literario del "boom" latinoamericano "fueron los contemporáneos que se quedaron fuera", pero a él no le ha afectado y, "al contrario", le ha "gratificado enormemente como lector".

Fresán ofrece hoy una ponencia en la Universidad de Málaga (sur de España), una de las ocho universidades que participan en el congreso "El canon del 'boom'", que conmemora los cincuenta años de "La ciudad y los perros", primera novela de Vargas Llosa y una de las fundamentales del llamado "boom" latinoamericano de los años sesenta y setenta, en el que se incluye a García Márquez, Cortázar o Carlos Fuentes.

"Si pudiese diagnosticar algún efecto tóxico del 'boom' sobre mi generación, tal vez produjo algún efecto radiactivo en muchas personas que decidieron que lo que querían era ser escritores, más que escribir", señaló Fresán en rueda de prensa.

Para el autor bonaerense, el "boom" tuvo "una especie de glamur" y "muchos, no hace falta decir nombres, sucumbieron más que a la idea de la literatura del 'boom', a la idea del glamur, de los suburbios o de lo accesorio del 'boom'".

"Que hoy un joven de 20 ó 25 años se plantee escribir otra vez la gran novela latinoamericana tiene todas mis bendiciones, pero no mi entusiasmo, porque son libros que ya fueron escritos y no tiene sentido volver a escribirlos", aseveró

En este sentido, apuntó que "la última gran apuesta que salió bien, con mucha inteligencia, astucia y genio, fueron novelas como "Los detectives salvajes" o "2666", de Roberto Bolaño, que si bien son rompedoras y originales y vienen a remover generacionalmente el patio, son continuadoras naturales de lo que tenía que ser la gran novela latinoamericana".

Además, Fresán no sabe si a España "le va a seguir interesando tanto una gran novela latinoamericana como en su momento, cuando cumplieron una función nutricia en unos años oscuros de la historia española", porque además cree que "una España como la de ahora se va a cerrar más sobre sí misma, incluso literariamente".

"Por justicia poética y por simetría, la gran novela de la crisis española la tiene que escribir un joven escritor español que tenga que emigrar, porque no tiene aquí cómo ganarse la vida, a Buenos Aires, a Bogotá, a Lima o a México DF, y que haya un 'boom' español en Latinoamérica. Sería formidable", añadió Fresán.

Por su parte, el escritor boliviano Edmundo Paz Soldán, que también interviene esta tarde en el congreso, relató que descubrió el "boom" cuando tenía 12 años y leyó a Vargas Llosa, pero entonces no tenía "mucha conciencia de cuán innovador podía ser el juego de perspectivas de la novela o su estructura de rompecabezas".

"Me interesaba que estaba leyendo una novela casi pornográfica y mis papás me dejaban. Cuando la leí de nuevo con 18 ó 19 años, queriendo ser escritor, me di cuenta de cómo había cambiado, porque la novela se acomoda y cumple casi todas las características de la definición de clásico de Ítalo Calvino o de Borges".

Para Edmundo Paz Soldán, "son incuestionables los autores del 'boom' y también los que se quedaron fuera, y hay un canon paralelo que incluye por ejemplo a Ribeyro, que podría haber merecido estar en el 'boom'", por lo que cree que si este fenómeno "tuvo algo tóxico fue oscurecer otros proyectos muy interesantes".

Lean a Drácula cuando queremos encontrar el alma


Se cumplen 165 años del creador del mito del conde Drácula

Muertos como el aristócrata transilvano salido de su imaginación, un conde atormentado al que Stoker resucitó como un vampiro o "nosferatu", vocablo cuya etimología no está clara, pero que el escritor creía que significaba "no muerto" en algún dialecto rumano.

EL UNIVERSAL
jueves 8 de noviembre de 2012  02:59 PM
Dublín.- Una semana después del Halloween de 1847 llegó al mundo en Dublín el escritor Abraham (Bram) Stoker, quien celebraría hoy su 165 cumpleaños si hubiese disfrutado de la vida eterna que le concedió a su personaje más famoso, el conde Drácula.

El olor de las fogatas o las imágenes de las máscaras de una fiesta que celebra la visita de los muertos a este mundo quizá flotaban todavía en la cabeza del pequeño Bram cada 8 de noviembre, el día de su cumpleaños.

Muertos como el aristócrata transilvano salido de su imaginación, un conde atormentado al que Stoker resucitó como un vampiro o "nosferatu", vocablo cuya etimología no está clara, pero que el escritor creía que significaba "no muerto" en algún dialecto rumano.

Publicada en 1897, la novela de terror gótica "Drácula" es una de las obras más populares del siglo pasado y ha generando centenares de libros, obras de teatro y películas de cine, además de llevar a su creador a la inmortalidad literaria.

Además de su 165 cumpleaños, Irlanda está celebrando también este año el centenario de su muerte con diversos actos que, sin embargo, no han logrado situarle a la misma altura que otros gigantes de las letras irlandesas como James Joyce, Samuel Beckett o Oscar Wilde.

Tal vez se deba al hecho de que Stoker pasó la mayor parte de su vida adulta en Londres, donde trabajó durante casi tres décadas en el Teatro Liceo, y de que su fama se deba casi exclusivamente a un solo título.

Ni siquiera la casa dublinesa en la que nació tiene aún una placa que diga que ahí vivió durante su infancia el creador de una leyenda terrorífica y todo un superventas, así como de otras once novelas, tres colecciones de relatos cortos y cuatro obras de no ficción.

Situado en el barrio de Fairview, al este de la capital irlandesa, el número 15 de Marino Crescent es un adosado de tres plantas y sótano de estilo georgiano, incrustado en una coqueta urbanización con forma de luna creciente.

Con vistas a la bahía de Dublín y al parque de Fairview, no es difícil imaginar el paisaje misterioso y tenebroso que el joven autor podía disfrutar desde su ventana en cuanto llegaban las neblinas del otoño.

Durante más de 80 años, la casa estuvo ocupada por la familia Keegan, que, por algún motivo, se negó en repetidas ocasiones a identificarla con una inscripción como el lugar de nacimiento de Bram Stoker.

Desocupado desde 2010, el domicilio fue puesto en venta a principio de este año con un precio inicial de 750.000 euros, pero ni siquiera una casa, quizá, hasta encantada, que "cruje y gime por la noches", según anunciaba la inmobiliaria, ha aguantado el mordisco de la crisis económica que sufre Irlanda.

Entonces, el director de la Organización Internacional Bram Stoker, Denis McIntyre, mostró interés por aunar esfuerzos con el estado irlandés para hacerse con la propiedad e insuflar nueva vida a sus viejas paredes con un museo sobre el escritor.

Al final, un comprador anónimo adquirió el pasado septiembre el 15 de Marino Crescent por 570.000 euros, pero se desconoce, de momento, cuáles son sus planes.

Sea como fuere, en todo Dublín solo existe un edificio, el número 10 de Kildare Street, en pleno centro de Dublín, que recuerda con una placa que Stoker pasó ahí parte de su juventud, aunque los curiosos también pueden visitar la cercana iglesia de Santa Ana, donde contrajo matrimonio con Florence Balcombe en 1878.

Además de su interés literario, la casa de Fairview tiene también un interés histórico, pues en ella se escondieron algunas joyas de la corona rusa durante la revolución bolchevique de 1917.

La madre del político irlandés Harry Boland ocultó en la mansión unas alhajas que el dirigente nacionalista usó como seguro para hacer frente a un préstamo que concedió a los revolucionarios rusos, a los que conoció en 1918 durante un viaje a Estados Unidos, cuando Irlanda luchaba por independizarse del Reino Unido.

¿El miedo trasciende a la literatura? -No lo sé, yo convivo con mis miedos. Como ciudadano, sólo temo a los violentos y un poco menos a los antidemocráticos. Y en la literatura, bueno, el único miedo es a escribir mal y no darse cuenta, ¿no?


Los narradores toman Caracas

El miércoles arranca el II Encuentro Internacional de Narradores.

imageRotate
Mempo Giardinelli hablará sobre la narrativa y la memoria histórica en el evento CORTESÍA
| 1 | 2 |
Contenido relacionado
DUBRASKA FALCÓN |  EL UNIVERSAL
lunes 5 de noviembre de 2012  12:00 AM
40 narradores venezolanos. Cinco narradores extranjeros, entre ellos tres ganadores del Premio Rómulo Gallegos. Un homenajeado. Seis sedes. 17 presentaciones de libros. Cinco días, en los que se plantea realizar 49 actividades entre presentaciones de libros, talleres, conversatorios, foros y lecturas. Estas son las cifras del II Encuentro Internacional de Narradores en Venezuela que realizará Monte Ávila Editores en Caracas entre el miércoles 7 y el domingo 11 de noviembre. 

"Los narradores somos más discretos. Casi nunca nos reunimos. No como los poetas", advierte Carlos Noguera, presidente de la editorial. "Es la costumbre de hipercelebrar la poesía. El Chino Valera Mora decía que en este país había más poetas que gente (risa). Los narradores vamos también a leernos, a festejar", agrega del evento en homenaje a Renato Rodríguez. 

La fiesta de los narradores incluye la presencia de los ganadores del Premio Rómulo Gallegos: el argentino Mempo Giardinelli; el español Isaac Rosas; y el colombiano William Ospina. Además de Diamela Eltit de Chile y Julio Ortega de Perú. 

A este grupo se suman los nombres de narradores nacionales de la talla de Luis Britto García, Antonieta Madrid, Federico Vegas, Humberto Mata, Ángel Gustavo Infante, Antonio López Ortega, Laura Antillano, Fedosy Santaella, Enza García, Norberto José Olivar y Armando José Sequera, entre muchos otros más. 

Las actividades, que arrancan el miércoles a las 10 a.m. se realizarán en seis sedes: el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, la Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte), la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y la Librería del Sur del Teatro Teresa Carreño. 

La gala inaugural se realizará el miércoles, a las 7:00 p.m., en la sala 2 del Celarg. Estarán Mempo Giardinelli y William Ospina. La entrada es libre. 

ENTREVISTA MEMPO GIARDINELLI, ESCRITOR

"No hay más salvación que la escritura"

"Para mí la única evolución de un escritor consiste en seguir leyendo y escribiendo"

imageRotate
El escritor argentino es uno de los invitados del II Encuentro Internacional de Narradores que organiza Monte Ávila Editores NICOLA ROCCO/ARCHIVO
DUBRASKA FALCÓN , MEMPO GIARDINELLI , ESCRITOR |  EL UNIVERSAL
jueves 8 de noviembre de 2012  12:00 AM
No puede imaginar su vida haciendo otra cosa. Lo supo desde su primera novela, La revolución en bicicleta (1980). Entonces, sólo él pensaba que podría ser escritor. Y estaba en lo cierto. Con las novelas El cielo con las manos(1981) y Luna caliente (1983) conquistó, desde el exilio en México, el mercado internacional. Mempo Giardinelli es, de oficio y alma, escritor.

Hoy, el ganador del Premio Rómulo Gallegos 1993, dará dos muestras de su profesión de vida en el II Encuentro Internacional de Narradores que organiza Monte Ávila Editores. El argentino será la voz del seminario Narrativa y memoria histórica, en la sala Aquiles Nazoa de Unearte, a las 10:00 am.

"Intentaré reflexionar acerca de cómo la narrativa indaga y refleja la memoria de los pueblos. Pertenezco a una sociedad que fue brutalmente sometida, y de ese trauma sólo se sale con memoria, verdad y justicia. En toda mi obra, creo yo, el ejercicio de la memoria es eje fundamental de las tramas. Y como soy miembro de la Comisión por la Memoria, que es un organismo de alta respetabilidad en mi país, también mencionaré eso", dice vía correo electrónico acerca del seminario.

Luego, a las 6:00 pm, estará en el foro Narrativa policial, con Pedro Rangel Mora, Pedro Querales, Inés Muñoz Aguirre y Eloi Yagüe en la Biblioteca Isaac J. Pardo del Celarg. 

-Dijo: "Uno es lo que ha leído y es de donde viene". ¿Esa sería la mejor definición de quién es Mempo, el escritor?

-La frase que usted cita es de mi libro Volver a leer. Propuestas para una nación de lectores y dice así: "Uno es lo que ha leído, pero es también lo que no leyó". Y eso, por supuesto, se aplica también a los pueblos. Por eso es importante trabajar por el fomento de la lectura. No sé si me define, pero no me desvela. Lo importante es establecer caminos hacia el conocimiento y el saber, y eso sólo se alcanza leyendo. 

-Pertenece a una generación que nació bajo las sombras del boom literario. ¿Cómo fue su evolución de escritor en este contexto, sobre todo porque con sus tres primeros libros alcanzó reconocimiento internacional?

-Yo no diría bajo las sombras sino bajo las luces del boom, que fue un movimiento extraordinario y al que debemos una personalidad narrativa mundialmente reconocida. De todos modos, para mí la única evolución de un escritor consiste en seguir leyendo y escribiendo. Al menos, es la única que me interesa. Es el único camino que importa y es un camino de ida, hasta que se acaba todo. Y después, quién sabe... 

-La magia de mezclar la realidad con la imaginación lo denominó "cóctel medio bastardo" del que sale literatura. ¿Por qué bastardo? 

-La imaginación operando sobre la realidad siempre da frutos maravillosos. Por ende, algo bastardos pues carecen de pureza. Es la literatura la que requiere pureza. 

-Declaró: "Fui misógino y acabé teniéndole miedo a las mujeres". ¿Por qué cambió? El trato en sus obras a la mujer es muy cuidadoso.

-Celebro que se note ese cambio, que fue muy lento y trabajoso. Y beneficioso, sobre todo literariamente, porque todo punto de vista, masculino o femenino, te hace perder la otra mitad del mundo... Además, indagar, descubrir y conocer el universo femenino es mucho más fascinante, para mí, que trajinar el ultraconocido mundo masculino. Mi última novela, Visitas después de hora, es un ejercicio en este sentido. 

-Con Santo oficio de la memoria pasó de una escritura anecdótica a la complejidad histórica. ¿Esto cambió su escritura? ¿Fue consciente? ¿Evolucionó? 

-Desde luego que sí, todo cambia y ni se diga la literatura que uno escribe, si es consciente de lo que está haciendo, o pretende serlo. No sé si al escribir SOM yo era tan consciente como ahora, pero en todo momento sospeché que ése era el camino. Ahora, claro, con algunos años más, sé lo que antes solamente intuía. Y eso, en sí, es una evolución, humana y literaria. Creo, y lo digo con temor y modestia, que hoy acaso sea yo una mejor persona y un mejor escritor. Al menos, eso quisiera...

-Luna caliente la escribió en 23 días, y dijo que fue una especie de locura. La escritura siempre ha sido su escape. ¿La escritura salva? ¿De qué lo ha salvado?

-De la oscuridad, de la sombra, del silencio, de la ignorancia, de la certeza absoluta... Para mí, y para otros animales literarios como yo, no hay más salvación que la escritura. Porque ella conlleva e impone trabajar por la curiosidad y la imaginación, la ética y la estética, la filosofía y el humanismo en el más amplio de los sentidos. Ahora, claro, yo no sé si eso es salvación o condena, no estoy seguro de nada... Lo que sí sé es que no puedo imaginar mi vida haciendo otra cosa. 

-¿Cuáles son los resultados del plan de lectura que realiza con la Fundación Mempo Giardinelli? ¿Venezuela podría copiar ese modelo? 

-Nuestra fundación se especializa en fomento de la lectura desde hace años, en forma independiente. Por supuesto, colaboramos con el Plan Nacional de Lectura cuando nos requieren. Puede decirse que los resultados en todo el país han sido muy buenos y que la tarea continúa. Y nosotros con la nuestra. En cuanto a copiar, no creo; cada país tiene características propias. Lo que sí es posible, y conveniente, es la asistencia y el intercambio de experiencias. Nosotros, como fundación, estamos dispuestos a ayudar como lo hacemos en Chile y en Colombia. 

¿Quién es para usted Alfredo Bryce Echenique? ¿Qué opina de la polémica generada por el premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara?

-Alfredo es un grande de la literatura latinoamericana y a mí me cuesta creer que sean ciertas las acusaciones que se le hacen. 

¿El miedo trasciende a la literatura? 

-No lo sé, yo convivo con mis miedos. Como ciudadano, sólo temo a los violentos y un poco menos a los antidemocráticos. Y en la literatura, bueno, el único miedo es a escribir mal y no darse cuenta, ¿no?

Para el autor, la familia es una cruz. "Dios no castiga por un motivo específico; lo hace siempre", llega a decir el narrador en algún momento.


La familia desgraciada en escena

"El matrimonio de Bette y Boo" entra en cartelera desde mañana.

imageRotate
La comedia se presentará los viernes y sábados (Fotos Nicola Rocco)
| 1 | 2 | 3 |
ÁNGEL RICARDO GÓMEZ |  EL UNIVERSAL
jueves 8 de noviembre de 2012  12:00 AM
"Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada". La frase pertenece al clásico de Tolstoi, Ana Karenina, un pensamiento que abre el libreto de Christopher Durang, por su rotunda identificación con el tema central. El matrimonio de Bette y Boo forma parte del repertorio del Grupo Actoral 80 y vuelve a escena mañana, tras haber sido estrenado en 1995. 

Precisamente una foto familiar recibe al público, una vez abierto el telón. Una canción anuncia que no todo es felicidad detrás de aquella boda. "Dios bendiga a Bette y Boo...", dice el coro de una melodía que intenta disimular las imperfecciones de las familias que se unen en aquella farsa. Las costuras se descubrirán de inmediato... 

Bette es ingenua -hasta tonta-, fanática de los clásicos de Disney. Habla. Y habla. Boo es práctico, directo. Ambos vienen de familias donde reinan la incomunicación, el irrespeto y los convencionalismos. 

Tras el primer hijo, Matt -que ella se empeña en llamar "Bambi"-, Bette pierde a todos sus retoños por el factor negativo de su sangre; aún así, lo intenta y lo intenta, mientras su esposo se refugia en el licor -como su progenitor-. 

El padre de Boo es uno de los especímenes que muchos creen solo viven en las tablas, pero pululan en los asientos del teatro y fuera de la sala. La madre de Boo, a la que su esposo llama "Suiche" porque "es la blanca más estúpida que hay", es un patético ejemplo de sumisión y falta de amor propio. 

La familia de Bette no es menos disfuncional: su madre siempre es una pose, mientras su padre habla en un idioma que nadie entiende. Una hermana es religiosa al extremo, con un sentimiento de culpa permanente y la otra es una amargada. 

Un sacerdote representa a esa Iglesia que nunca tiene respuestas y que, para Durang, lo que hace es generar problemas con sus posturas. 

"Bambi" es el encargado de conducir la historia en un entorno onírico, de montañas, nubes e infinito. 

Para el autor, la familia es una cruz. "Dios no castiga por un motivo específico; lo hace siempre", llega a decir el narrador en algún momento. 

El matrimonio de Bette y Boo tiene un significado especial para el GA80. Héctor Manrique recuerda que fue la primera pieza que dirigió para la compañía, luego de la partida de Juan Carlos Gené. Iris Dubbs no actuaba desde que lo hizo en la versión de 1995. Hoy Manrique interpreta al padre del novio -que en algún momento retomará Alejo Felipe- y Dubbs repite como la hermana amargada de Bette. 

Del elenco original también están Martha Estrada, Omaira Abinadé y Jorge Canelón. Completan la plantilla, la nueva generación de la compañía: Melissa Wolf, Samantha Castillo, Juan Vicente Pérez, Jesús Cova y Wadih Hadaya. 

La escenografía es la misma que diseñó el argentino Marcelo Pont, así como los vestuarios y la producción de Carolina Rincón. "Estrenamos en la sala del GA80 (Parque Central) y fue todo un éxito, hay gente que me ha dicho que la vio hasta cinco veces", comenta Manrique, quien intentará repetir la racha desde mañana, a las 10 pm, en el Teatro Trasnocho.

No es fácil que funcione una agrupación teatral si carece de apoyo, privado o público

sábado, noviembre 03, 2012

Séptico de Escena de Caracas


 No es fácil que funcione una agrupación teatral si carece de apoyo, privado o público. Algunas para sobrevivir hacen espectáculos comerciales de mayor o menor riesgo, rozando la pornografía barata  o exhibiendo desnudos de sus intérpretes; incluso se atreven a jugar con las diversidades sexuales, por aquello de que una loca siempre vende un montaje, sin preocuparse de su rampante humorada homofóbica y sin miedo a que por pegarle a la familia se arruinen. Metodología maquiavélica para ganar un round. ¡Todo  o nada para no dejar morir su teatro, el cual ya es un cadáver insepulto!
Pero lo más grave es el deterioro de las consciencias  de unos cuantos de esos teatreros: son Mefistos  o Tartufos, mediocres además, y los más desesperados hacen equilibrio sobre la cuerda floja de la riqueza fácil. No aplaudo ni cuestiono tales comportamientos, son adultos y deben resolver dilemas existenciales y asumir consecuencias. ¡Cada uno responde por su sayo!
En resumen, el teatro independiente, con  excepciones, pasa más trabajos que ratón en ferretería cuando insiste en montar obras que les gusta, sin contar con actores rating o padrinos encubiertos, como es el caso de Escena de  Caracas, valioso grupete que vimos nacer bajo los aleros de la Compañía Nacional de Teatro, en 1996,con Árbol que crece torcido (1996), obra coreográfica teatral elaborada a partir del poemario homónimo de Rafael Castillo Zapata, bajo la dirección de un creativo y desconocido  Miguel Issa.
Desde 1996, Escena de Caracas ha sido fiel a sus principios estéticos: teatro multidisciplinario  para la búsqueda de nuevas tendencias y lenguajes que permitan la confrontación directa con el público a partir de problemáticas e inquietudes comunes, un teatro de contenidos graves y adultos. Una docena de montajes respetables que convierten a la institución en auténtico baluarte del buen teatro independiente. Ha sobrevivido porque su gente ha trabajado con nobles oficios para mantenerla esa positiva alternativa para los caraqueños.
 Y para estar con los tiempos políticos ha exhibido, en la sala Horacio Peterson de Unearte, el espectáculo Séptico, donde el tradicional sistema político burgués no queda bien parado. Está basado en la novela Nuestra pandilla (1971) del izquierdista estadounidense Philip Roth, bajo la versión, creación y dirección de Hernán Vargas.  Es una sátira sobre las campañas electorales en Estados Unidos y otros países, con políticos inmorales que manipulan al pueblo con promesas que no cumplirán. La argumentación está muy vista en el teatro, especialmente por las óptimas obras de Brecht, y por la cruel realidad  cotidianidad americana. ¡Nada nuevo bajo el sol!
Lo interesante de Séptico es la creativa ágil puesta en escena y sus desopilantes actuaciones, todo eso  encuadrado en dentro de una tesitura de teatro físico con toques grotowskianos. Hay que exaltar las perfectas performances de Delbis Cardona, Félix Herrera, Neriluz Acevedo, Gabriel Agüero y Nadeschda Makagonow. ¡Son una esperanza!

<!--[if !supportLineBreakNewLine]-->
<!--[endif]-->

viernes, 2 de noviembre de 2012

"Amigos", no hay, yo lo sé... Estoy preso, yo lo sé !



No hay amigos, yo no sé, quién habrá inventado eso.
A Jesús de Nazareth sus hermanos, sus amigos todos,
lo abandonaron, le dieron la espalda, algunos hasta lo desconocieron
apostando al olvido...
Ese parece ser el destino de todos los hombres,
de todos nosotros.

Algunos vivimos un anticipo en vida,
otros tendrán que esperar hasta que mueran, 
¡pero ése será siempre el destino de todos nosotros !!

"Amigos", no hay, yo lo se...
Estoy preso, yo lo sé !

A veces pienso que un día de estos moriré,
y les dejaré a todos 
las ganas del reclamo en la boca.

Sabes? ¡me gustan esas jugarretas,
que a veces hace la vida!!