Yo soy

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jueves, 21 de julio de 2011

No me caigas a rollo porque pao!!! Reflexiones de un preso del Rodeo I

Espiritualidad, filosofía y psiquiatría
Espiritualidad - 07/06/2008 - 
Autor: Abraham Genis - 
Fuente: Analitica.com


"El Hombre es la medida de todas las cosas"
La vida es el amor,
y la vida de la vida
es el espíritu.
Goethe
Esta exposición no va dirigida a ninguna persona ni institución, sino a una facultad que todos nosotros poseemos, que nos permite expresarnos y comunicarnos, y, más aún, ser nosotros mismos, que es la del lenguaje. Por eso nuestro título se basa en tres palabras, unidades aceptadas del
lenguaje.
I. FUNDAMENTOS DE ESTA EXPOSICION. LA IDEA DE DIOS Y EL SER HUMANO.
Comenzaremos estableciendo una división bipolar definiendo el marco ideológico en que nos situamos.
Una de ellas es la tradición judeo-cristiana, religiosa y moral y la otra es la
tradición griega, filosófica y científica.
La primera podemos comenzarla por una oración gramatical, que reza así, en su
idioma original.
“Bereshit bará Elohim et ha shamaim ve et haaretz.“
Que traducida al castellano significa, como todos habrán captado
“Al principio creó Dios los cielos y la tierra”
Esta frase fué escrita con toda probabilidad hace 3.000 años,consagrando una
tradición oral de por lo menos mil años antes. El lugar fué la ciudad de Jerusalém,
establecida como capital del pueblo judío por el rey David. Debe haber sido dictada por un Cohen, descendiente de Aharon, hermano mayor de Moisés o de un miembro de la tribu de los levitas.
Esta oración es afirmativa, dogmática, se atribuye a una inspiración divina
conocida con el nombre de Revelación y en ella se distinguen tres elementos fundamentales. 1. un comienzo, 2. un Dios y 3. una creación “ex nihilo” es decir,
partiendo de la nada.
Ese texto bíblico es el fundamento de las tres religiones predominantes en el
mundo civilizado. Judaísmo, cristianismo e Islam.
La otra oración, procedente de la tradición griega reza así, en griego “Antropos metron holon“, cuyo significado en castellano es “El hombre es la medida de todas las cosas”.
Fué escrita en la pólis de Atenas , en el siglo de oro de Grecia, por un filósofo
sofista, llamado Protágoras, alrededor de quinientos años después de la oración bíblica anterior, en el siglo V antes de Cristo.
Establece 1. un protagonista, que es el hombre, 2. un concepto de medida, en
su significado de interpretación con un espíritu científico y 3. la expresión “todas las cosas” que viene a significar el universo en su integridad, que podría transformarse en el simple término “todo”.
De las múltiples formas de conocimiento filosófico elegiremos estas dos - 
respetando la existencia de las demás - para iniciar nuestro trabajo.
II. INTERPRETACION DE ESTE GRUPO Y DEL EXPOSITOR
Ubicándonos en este grupo y en este momento, tenemos que establecer primero quienes somos todos nosotros, como grupo, en conjunto.
Somos, los lectores de este artículo, un grupo de seres humanos, adultos, educados, cultos, inquietos, buscadores, muy a menudo universitarios, que nos
reunimos amigablemente, fraternalmente, para comunicarnos y dialogar sobre
aspectos trascendentes del mundo interior del ser humano.
Definimos como mundo interior, un conjunto de conceptos, de las cuales
difícilmente tenemos pruebas objetivas, pero que las sentimos como reales y
auténticas, de las que estamos totalmente convencidos, y confirmadas porque todos nosotros compartimos esa convicción. El mundo humano, civilizado y culto en que vivimos es una manifestación de dicho mundo interior, que se expresa a través del lenguaje.
La gran mayoría de los acá presentes algunos de ellos profesionalmente, nos
basamos en la primera oración, bíblica o judeo-cristiana.
Otros de nosotros, entre ellos yo mismo, hemos preferido fundamentarnos en el
conocimiento filosófico-científico, el de origen griego, el dicho de Protágoras.
En la reunión anterior, en que hablamos del filósofo judeo-alemán Max Scheler,
yo insistí en la importancia del conocimiento de la persona para interpretar su
pensamiento.
Así como acabamos de ofrecer una descripción de todos nosotros como grupo,
me siento en la obligación, de decir algunas cosas sobre mi persona, no por
egocentrismo, sino para ser consecuente con mis afirmaciones.
Nací en un país de espíritu predominantemente laico, la República Oriental del
Uruguay. No existen oficialmente en él fiestas religiosas, sino que se han conservado las fechas que han cambiado de nombre. Expondremos algunos
ejemplos. Navidad se llama en el Uruguay el Día de las familias, la Semana Santa es la Semana de turismo y Reyes, el día de los niños. El Uruguay es, con probabilidad el país de mejor calidad de vida de toda latinoamérica.
Un presidente de la República, tío abuelo de un presidente uruguayo
contemporáneo, que lleva su mismo apellido, en el periódico de su propiedad escribía el nombre de Dios con minúscula.
Mi origen étnico, que tiene unos cuatro mil años de ascendientes reconocidos,
comienza por el patriarca Abraham, cuyo nombre llevo. Y a partir de aquel entonces ininterrumpidamente, toda mi estirpe se basó en la primera de las dos oraciones, la bíblica, hasta mi padre, que renunció a ella, aunque conservando sus principios morales. Yo continúo el camino de mi padre. He adoptado la otra ideología, la que se basa en el dicho de Protágoras, junto con el ochenta por ciento de la humanidad educada.
Fruto de ella estudié y ejerzo, la carrera de médico y me he especializado en
psiquiatría, que puede describirse como la más espiritual de las especialidades de la medicina. Es lindera con la psicología, la filosofía, la sociología y las artes. Me he
casado una sola vez con una mujer que comparte pasivamente mis ideas, pero no las cultiva. En lenguaje marxista soy lo que se llamaría un pequeño burgués, en el mejor de sus sentidos posibles. Soy el dichoso abuelo de tres nietos, a los cuales adoro. Mivocación es mi profesión y además cultivo la de las letras.
Esta conferencia no pretende ser proselitista, ni ideológica, ni detractora de
ninguna forma del pensamiento humano. Se mantiene distante de todas las iglesias
religiosas (aunque no de las creencias) y de todas las ateísticas. Consideramos, que
la idea de Dios es inmanente a la estructura humana.
Podría ser interpretada como un estudio, un ensayo, una monografía sobre la idea de Dios, la religión y la espiritualidad, omnipresentes en el ser humano. Por una vocación especial, quizá étnica, estos intereses me han preocupado desde que era un niño de ocho años de edad.
De las muchas interpretaciones que se han propuesto del hombre, posiblemente
la más adecuada podría ser definirlo a través de su facultad del lenguaje.
Primordialmente, en mi concepto, el humano es un animal que habla. A las muchas
definiciones que se han dado de él yo agregaría la de “homo loquens”. Y a través de esa facultad ha podido crear sus valores superiores, los más importantes, que le son más característicos.
No utilizamos a la palabra o el lenguaje, en ninguna de sus acepciones extremas. Ni aquella que dice: “Al principio era el Verbo. Y el Verbo estaba con Dios. Y el Verbo
era Dios.”, San Juan I. 1. que lo diviniza.
Ni la opuesta, que la descalifica, como escribe De Bono “Las palabras fueron creadas de la nada para describir la mente humana y una vez creadas se han casado entre sí para producir más palabras.”
III. LA PALABRA ESPIRITUALIDAD
Proponemos, como objetivo de este trabajo, que a través de la palabra y concepto de espiritualidad se pueda establecer una vinculación entre tres conceptos fundamentales en la dimensión superior del hombre; la religiosidad, la filosofía y la ciencia, (representada en mi caso por la psiquiatría).
Comenzaremos, así, por un estudio de la palabra espiritualidad.
Su uso contemporáneo más frecuente aparece en el lenguaje religioso monoteísta, donde se define, según propone un diccionario de filiación católica como «lo que de alguna manera pertenece o se refiere al perfeccionamiento del hombre en orden a la consecución de la santidad y de su último fin sobrenatural.»
Mencionamos esta definición como punto de partida, a título histórico, en una acepción que consideramos ya sobrepasada.
Espiritualidad es un término afectado por una doble complejidad. En primer lugar
el sufijo -idad presente en los términos caridad, bondad, virilidad, etc. le brinda calidad de abstracto, Y esta abstracción incide sobre el término espíritu, que ya es abstracto de por sí. Pero el respirar es también una función de nuestro cuerpo, en base a músculos, pulmones y sistema nervioso.
La palabra espíritu deriva etimológicamente del verbo re-spirar. Este respirar
tiene como substrato invisible el aire, un elemento que en la naturaleza se encuentra a medio camino entre lo sensorial y lo imaginario, entre lo perceptivo y lo mental, lo objetivo y lo subjetivo.
El aire no es perceptible directamente por ninguno de nuestros cinco sentidos
clásicos. Es necesario describirlo a través de un sentido nuevo, un recién llegado de
entre todos los demás, el cenestésico, que describe el conocimiento que tenemos de nuestro propio cuerpo, en este caso en función de la respiración.
Y por ese encontrarse entre dos mundos, el objetivo o sensorial y el subjetivo
dependiente de la introspección, lo espiritual se presta a significaciones relacionadas con el mundo interior del hombre; aquel mundo del cual tenemos conciencia, que compartimos con los demás seres humanos, pero que nos resulta difícil de describir como no sea a través de metáforas.
Las acepciones de espíritu son numerosas y a veces contradictorias.
Schopenhauer se preguntaba «Espíritu, ¿quien es ese muchacho ?» En una acepción inicial los “espíritus” son los elementos primarios en las religiones animistas. Se utilizan poco en los politeísmos y vuelven a cobrar vigencia, pero ya como manifestación del hombre, en las religiones monoteístas. Después la palabra espíritu pasa a ser utilizada en el campo del pensamiento y filosófico.
Montesquieu titula su libro más conocido «El espíritu de las leyes» y Hegel habla
de «El espíritu de la historia» En estas dos acepciones, espíritu viene a ser algo así
como «esencia» y esencia procede del verbo ser, que es posiblemente el más
abstracto de todos los verbos a su vez originado etimológicamente en el hecho humano de sentarse. (Grandsaignes de Hauterive).
Los sinónimos de espíritu tienen un origen similar. En castellano se pueden ubicar en su familia los términos alma, psiquis, y la raíz griega frenos.
Estudiemos etimológicamente cada uno de ellos.
La palabra alma procede de una raíz indo-europea que expresa la idea de soplo.
Y si examinamos su grupo de derivados comprobamos su parentesco con espíritu:
animal, animar, animoso, animosidad (ánimo contra algo) magnánimo (gran ánimo) y unánime.
Cuerpo y alma ha sido una división que ha imperado en el conocimiento del
humano desde la Biblia, luego Platón y modernamente Descartes. Y cuando las
religiones han necesitado, para construir su doctrina, de un mundo del más allá, lo han edificado a expensas de la idea de la supervivencia de las almas.
El término Psiquis tiene su historia propia. En griego significa mariposa. Y realmente el el hermoso insecto consta de un cuerpo diminuto, grandes y coloridas
alas que le dan un volar aparentemente errático e imprevisible. Mariposa es una
hermosa metáfora viva para llenar la necesidad que tenemos de objetivar, a través del lenguaje, nuestro mundo interior.
La ciencia ha adoptado ampliamente este término. La especialidad de la medicina que estudia las enfermedades del mundo interior se denomina psiquiatría. Y de la misma raíz derivan psicología, psicosis, psiconeurosis y psicopática.
La ciencia también utiliza la raíz griega “frenos”. Significa en griego diafragma, el gran músculo que separa el tórax del abdomen y es el principal órgano motor de la
respiración.
Se observó que cuando se mataba a un animal, y con un cuchillo se le perforaba el diafragma, se escuchaba un soplo, resultante de la penetración del aire en la cavidad pleural por la contracción de los pulmones. Se interpretó que ese ruido se
producía porque a través del orificio se escapaba el alma. Frenos pasó a ser sinónimo de alma. De allí vienen muchos términos técnicos del lenguaje siquiátrico; oligofrenia, presbiofrenia, parafrenia y sobre todo esquizofrenia, la más común de todas las enfermedades mentales.
Del griego deriva también la palabra pneuma que significa aire, soplo, viento,
respiración y pulmones. No ha llegado a la psiquiatría. Una palabra tan moderna como neumático proviene del mismo origen.
Geist traducido como espíritu es un término insustituible en filosofía para comprender el idealismo alemán.
En inglés ghost, del mismo origen, significa fantasma.
En el idioma hebreo existen varias palabras para designar el equivalente a
espíritu o alma. Una de ellas es ruaj, que significa viento o aire. Es la que se utiliza al principio del Génesis cuando expresa “veharuaj elohim merajefet al pnei a maim” traducido como «y el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas.»
La palabra rúaj es la palabra número quince de la Biblia.
Otra es neshama, tambien alma, que procede del verbo hebreo linshom, que
significa respirar. Ese hecho fisiológico, el de respirar, origina los mismos derivados en dos lenguas tan distintas como el latin y el hebreo. Existe un cuarto término, nefesh, cuya significación más precisa no hemos podido lograr.
Todas las aplicaciones de la palabra espíritu describen algo sutil, etéreo, inmaterial.
Espirituosos se denominan los vinos que nos posesionan, nos exaltan y nos
tornan «animosos».
Espiritual en lengua francesa es aquella persona que goza de un uso refinado
del lenguaje y del pensamiento.
Y todas ellas contienen aquel alto grado de abstracción, que se potencializa en
la palabra espiritualidad.
Esta palabra ha sido utilizada por religiones monoteístas significando, adjetivando al ser humano, un estricto cumplimiento de los ritos y la devoción por las
creencias sagradas, junto con el desprenderse de preocupaciones y actividades
profanas, seculares. Así sería el humano espiritual.
La forma de pensamiento que suele definirse como religiosidad laica, no podría
prescindir de este término, de tan alto valor tradicional. Pero requiere para ello
desprenderlo de ritos, mitos, ideologías, costumbres y tradiciones y aplicarlo dentro de su propio concepto del ser humano.
¿A que clase de personas se les podría aplicar la calificación de espirituales ?
Habitualmente se les da a los artistas, a los poetas, a los filósofos, a los dedicados a tareas humanísticas, a las persona animadas por una profunda sensibilidad y emotividad.
Dentro de esa aplicación de la palabra espiritualidad se pueden distinguir en
ellos dos elementos aplicables al ser humano.
1. En primer lugar, uno negativo: la limitación de los bienes materiales, aquellos
que se perciben a través de los sentidos, acumulables y que son objeto de mercadeo.
2. En segundo lugar, estar consagrados al servicio de aquellos valores abstractos y morales que caracterizan la existencia del ser humano inteligente, civilizado y culto.
Toynbee en su libro Desafío de Futuro, habla repetidas veces de “aquella espiritualidad última que existe tras el universo”. La cual podría ser equivalente a una definición de Dios. Pero es necesario agregarle una frase que integre en ella al hombre, sin el cual , según el principio protagórico que hemos adoptado, nada se concibe. Entenderíamos entonces como Dios “aquella realidad espiritual última que hay el seno del universo, concebida por el hombre.”
Para el término espiritualidad nos resulta difícil cumplir con aquel requisito del
lenguaje científico, que contiene la necesidad de precisar las cosas de manera clara y distinta, en una palabra, de definirlas. Las definiciones - o mejor las explicaciones o enunciaciones - de espiritualidad se perdieron siempre en vaguedades e imprecisiones.
Es por eso que el término se utilizó, quizá se malversó, en el seno de toda clase de
sectas místicas y mágicas con su clientelismo de adeptos débiles y sumisos, los que
Nietzsche describiera como rebaños.
IV. EL ORIGEN DE NUESTRA DEFINICION DE ESPIRITUALIDAD
A PARTIR DE LA PSIQUIATRIA
El campo que hemos explorado en primer lugar, para indagar la definición de
espiritualidad fué el de las religiones monoteístas tradicionales. Observamos,
entre nuestros pacientes, que muchas personas neuróticas o enfermas de algún tipo de adicción resolvían, real o aparentemente, sus problemas psíquicos a través de una conversión a creencias religiosas. Aunque muchos tendían a fanatizarse, como médicos decidimos que era mejor aceptar, para la mayor felicidad de la persona, cierto extremismo religioso que una conducta anormal o neurótica.
En aras de buscar los mecanismos religiosos que podían contribuir a la mayor
felicidad de la persona, en el seno de esta fórmula, Requerimos los servicios de clérigos. Consultamos un cura católico, un rabino judío y un pastor metodista. Las respuestas a nuestra invitación fueron variadas. El cura nos dijo, despectivamente, que no estaba dispuesto a colaborar porque no creía en la psiquiatría.
El rabino, hombre de una sinceridad quizá extrema, nos dijo que primero tendría que resolver sus propios problemas psicológicos personales. Y el pastor metodista nos hizo un presupuesto de cuatrocientos dólares, que en esa época (año 1971) equivaldrían a unos doscientos cincuenta mil bolívares del año 2.000. En una clínica que estaba a nuestro cargo, programamos clases sobre religión y moralidad cristiana. Los resultados fueron nulos. Ninguno de los pacientes les prestó la menor atención.
Es necesario señalar que esa experiencia se hizo en el ya mencionado Uruguay, país pequeño, de buen nivel intelectual, sumamente laico donde las iglesias se encuentran probablemente en el más bajo nivel de concurrencia de toda latinoamérica.
De cualquier manera publicamos, conjuntamente con el pastor, un libro titulado
«Más allá de la Psiquiatría» (Ed. Methopress, Bs. Aires 1973) donde analizamos el
tema. Para nuestra satisfacción leímos en la revista Sic un comentario elogioso sobre el libro cuando nos radicamos en Venezuela.
Simultáneamente, en la misma clínica, iniciamos otra experiencia que nos iba a
llevar al objetivo que buscábamos. Fué a través de esa institución de alto valor solidario y terapéutico, Alcohólicos Anónimos, a la cual aplicamos sin vacilación la denominación de movimiento espiritual. Es el puente terapéutico, gracias al que a través de recursos indudablemente espirituales se recuperan trastornos definitivamente orgánicos, como son las adicciones.
AA es conocida universalmente de manera que solamente expondremos
algunos de sus principales rasgos.
Está formada por un grupo de hombres y mujeres cuyo único objetivo es el dejar
de beber alcohol. Y para ello cultivan una verdadera religiosidad, estrictamente
sometida a reglas, muchas de las cuales son restrictivas como las que existen en toda religión con objeto de prevenir que ese su objetivo principal se trastorne y corrompa.
Expongamos brevemente su historia.
Hasta los años veinte de este siglo, el alcoholismo era considerado como un
vicio, un trastorno de la virtud. Sus efectos dañinos se combatían a través de entidades religiosas, especialmente evangélicas, conocidas con el nombre de instituciones de temperancia.
A través de prédicas y dádivas económicas se promovía la abstinencia. Se
lograban muy pocos resultados positivos. La recompensa económica que se brindaba a los alcohólicos por su sobriedad, éstos la invertían en beber. Algunos de los alcohólicos, que gracias a las prédicas evangélicas abandonaron la adicción al alcohol, se convirtieron en fanáticos de la religión.
Alcohólicos Anónimos, originada en la década de los años 30, a parñtir del
fisi9ólogo norteamericano Milton Jellinek fué creada por un enfermo alcohólico, que ha pasado a la historia con el nombre de Bill, que anteriormente había buscado en diversos movimientos religiosos protestantes la solución de su problema.
No había tenido suerte. Seguía siendo un bebedor incontrolable. Hoy, ya fallecido, se puede decir su nombre. Se llamaba William Griffith. Era devotamente religioso. Pero a través de su larga búsqueda comprobó un hecho, verdadero descubrimiento. Que si por esos azares de la vida se encontraba con otro alcohólico
como él , y tenía ocasión de conversar de sus problemas con el alcohol, se aplacaba su ansia compulsiva de beber.
Un día, encontrándose en una ciudad desconocida, precisamente en un bar, acuciado por la necesidad del alcohol, preguntó si había en esa ciudad algún bebedor consuetudinario.
Inmediatamente satisficieron su solicitud. El personaje que buscaba era el Dr. Bob. Se reunieron y se pudieron a conversar. Bill había pensado que el Dr Bob era un médico especializado en alcoholismo, pero se equivocó. Sí era médico, pero además era un alcohólico igual que él. Comenzaron a hablar y calmaron, sin beber , su mutua sed de alcohol. Así reunieron varias personas más y constituyeron un grupo, que era pequeño, pero que lograba sus objetivos. Todos lograron permanecer sobrios.
Hasta que un periodista, Joseph Kessel, se enteró del movimiento, lo estudió y
publicó un libro titulado Alcohólicos Anónimos, que resultó un best-seller mundial.
Y originó un movimiento indetenible, que hoy tiene dos millones de afiliados en todo el mundo, y es el mejor recurso de que dispone la humanidad para luchar contra la plaga alcohólica.
Posteriormente se aplicó el concepto de “Anonimos” a muchos campos de la problemática humana. Asumir el rol de Anónimos en cualquiera de ellos significa
desprenderse del nombre, del rol y del status de la persona en sociedad, para
consagrarse con devoción al enfrentamiento de un problema incontrolable por otros medios .
Existen hoy en el mundo, además de los Alcohólicos, los Neuróticos Anónimos, Drogadictos Anónimos, Obesos Anónimos, Jugadores Anónimos y seguramente otros más.
Todos ellos admiten la creencia en un Ser Superior, «cualquiera fuera la concepción que de él se tuviera.»
Presentan otros elementos propios de la religiosidad; por ejemplo la solidaridad,
el sometimiento a reglas, normas y tradiciones, siendo en todos los casos el valor
supremo la recuperación del control de sí mismos y la salud.
Uno de los conceptos centrales en AA es el de los 12 pasos, que transcribimos.
1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol.
2. Nos convencimos que solo un Poder Superior podía devolvernos el sano
juicio.
3.Decidimos poner nuestras vidas al cuidado de Dios, tal como nosotros lo
concebimos.
4. Hicimos un inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otros seres humanos, la
naturaleza exacta de nuestras faltas.
6. Estuvimos dispuestos a dejar que Dios eliminase todos estos defectos de
carácter.
7. Humildemente le pedimos a Él que nos librara de nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y
estuvimos dispuestos a reparar el daño que les habíamos causado.
9. Cuando nos equivocamos lo admitíamos abiertamente.
10. Buscamos a través de la meditación y de la reflexión mejorar nuestro
contacto directo con Dios.
11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto
consciente con Dios tal como lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase
conocer Su Voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para aceptarla.
12. Habiendo experimentado un despertar espiritual como resultado de estos
pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y practicar estos principios en todos nuestros actos.
El término Dios o expresiones equivalentes como Él y Poder Superior se utilizan
en 8 de los doce pasos.
Se emplean expresiones propias del lenguaje religioso tales como «meditación y
oración » y «despertar espiritual » en otros.
Una de las menciones a Dios lo adjetiva «tal como nosotros lo concebimos»
independizándose de esta manera del estricto monoteísmo y antropomorfismo y
aproximándose al concepto de religiosidad laica.
Basados en este espíritu recordamos aquel dicho de Feuerbach que interpretaba la idea de Dios como una expresión del mundo interior humano.
Encontramos finalmente, en un grupo de auto-ayuda de Anónimos aplicado, no ya al problema del alcohol sino a una enfermedad psiquiátrica, al apoyo de enfermos
esquizofrénicos, una lista de pasos reducida a seis en lugar de doce.
Llegó a nuestras manos un pequeño folleto titulado Esquizofrénicos Anónimos
donde aparecían los seis pasos. Habían sido creados por una enferma esquizofrénica, que no tenía empacho en publicar su nombre. Se llama Joanne Verbanic, nacida en 1945, madre de un hijo y alta ejecutiva de una transnacional.
Cada uno de los pasos es designado con un solo verbo.
1. Me rindo. Admito que necesito ayuda, que no puedo hacerlo yo solo.
2. Elijo estar bien. Asumo la total responsabilidad por mis elecciones y me doy
cuenta que ellas influyen directamente la calidad de mi vida.
3. Creo que estoy dotado de recursos internos importantes y trataré de utilizarlos
para ayudarme a mi mismo y a los demás.
4. Me perdono a mi mismo por los errores que he cometido y también perdono a los que me hayan injuriado o dañado de cualquier manera.
5. Comprendo que el pensamiento erróneo y sumiso contribuye a mis problemas,
fracasos desgracias y temores. Estoy dispuesto a modificar mi sistema de creencias de tal manera que mi vida pueda ser transformada.
6. Decido poner mi vida al cuidado de Dios, tal como yo lo interpreto, rindiéndole
mi voluntad y falsas creencias. Estoy dispuesto a modificar mi sistema de ideas de tal manera que mi vida se pueda transformar para bien.
Estos seis pasos pueden interpretarse como el fruto de un diálogo interior positivo, con plena conciencia de sí mismo, que distintas escuelas psicológicas describirían, cada una en su propio lenguaje:
“el yo”, según Freud
“el adulto”, según Eric Berne
“la autoestima”
“el individuo asertivo”, de acuerdo al Sistema de la Asertividad.
“el amor a sí mismo”.dentro de la misma escuela.
Y aunque esta afirmación pueda originar controversias, consideramos que la
expresión de Federico Nietzsche: “ El Superhombre no es de ninguna manera un matón filosófico sino aquel individuo que es capaz de construir, a través de la introspección, un camino para su propia existencia”, es correcta.
Existe cierta diferencia entre los Alcohólicos Anónimos y los Esquizofrénicos
Anónimos.
Estos seis pasos de Esquizofrénicos Anónimos aparecieron sesenta años
después de los de Alcohólicos Anónimos, en un mundo donde ya la religión y el
ecleciasticismo habían disminuído su vigencia en el mundo occidental.
En la época en que fué fundado AA el alcoholismo era considerado todavía un
vicio, con inevitables dejos de pecado. Recién después de su creación apareció el
concepto de alcoholismo como enfermedad, a raíz de los trabajos del psiquiatra
mencionado.
En la comparación entre ambos grupos de pasos se observa; en los de AA la
presencia de la idea de Dios, la sumisión a la divinidad y los sentimientos de
responsabilidad.
En los pasos de Esquizofrénicos Anónimos, por el contrario, se destaca una
reflexión introspectiva, un diálogo interior del individuo consigo mismo, y una extrema asertividad personal.
La esquizofrenia era ya reconocida como enfermedad desde principios de siglo XX. Por ello, inevitablemente, contenía desde su comienzo un aspecto médico y científico del que no pudieron disfrutar los Alcohólicos Anónimos.
Es a esta segunda manera de describir los mecanismos interiores para reforzamiento de la personalidad a lo que proponemos llamar espiritualidad. Quizá
fuera necesario agregarle el adjetivo de laica, para reafirmar el contraste con el otro tipo de espiritualidad que podría llamrse religioso-teológica.
Coronamos nuestras reflexiones con la siguiente definición de espiritualidad, que será a priori, y que después de proponer y afirmar nos dedicaremos a defender.
1. Una relación del ser humano consigo mismo, en su mundo interior,
2. vinculado a un grupo de pertenencia
3. que tiene como objetivo realizar alguna forma de valor superior, libremente elegido por cada persona.
4. en el seno de una visión global del ser humano. (WELTANSCHAUNNG)
V. LA ESPIRITUALIDAD A PARTIR DEL SISTEMA DE LA ASERTIVIDAD
Esta definición de espiritualidad la hemos fundamentado en una escuela
psicológica, que se aplica al campo interpersonal, que interpreta las relaciones
humanas denominada Sistema de la Asertividad, una de cuyas definiciones es:
«conocer todo lo que sucede entre tú y yo, cualuiera seas tú, cualquiera sea yo y cualesquiera sean nuestras circunstancias”
Y otra es la siguiente:
“ Un sistema psicológico de pensamiento, basado en la relación interpersonal,
que utiliza recursos conductuales, psicológicos yhumanísticos, para optimizar las
relaciones humanas.”
Este sistema se encuentra representado en un triángulo, denominado de la
convivencia, uno de cuyos vértices, como forma de relación humana es el del amor, que hemos dividido en cuatro formas, siendo los otros dos vértices el poder y la
operatividad).
1. Amor a sí mismo
2. Amor biológico
3. Amor cultural
4. Amor a Dios.
AMOR A SI MISMO no necesita descripción y no tiene divisiones. Es el sentimiento que el ser humano cultiva para sobrevivir dignamente en el seno de su comunidad. Puede describirse también como el instinto de conservación. A objeto de este trabajo, lo identificamos con la “extrema conciencia de sí mismo.”
Y suponemos que se podría aplicar para esta definición la afirmación de
Sócrates; “una vida que no reflexiona sobre sí misma no vale la pena de ser vivida.”
AMOR BIOLOGICO describe los mecanismos a través de los cuales se conserva la especie. Comprende el amor a la naturaleza, el amor de pareja, el amor a los hijos, de familia y del clan, grupo o tribu. El ser humano no puede vivir solo y es a través del sentimiento del amor que realiza su integración con los demás seres vivos, sean de su propia especie o constituyan con él una unidad ecológica.
AMOR CULTURAL es el que hace que los seres humanos se vinculen, se unifiquen, a través de productos originados en su propia estructura. Son algunas de sus formas el arte, la filosofía, la justicia, la religiosidad y la ciencia.
AMOR A DIOS que es, según el concepto de Espinosa, la totalidad de todo lo existente en una entidad metafísica única.
Es de recalcar que todos los rasgos que describimos de la espiritualidad corresponden al campo del amor, que es una de las formas que fundamentan la religiosidad, en contraste con otras formas que se encuentran fundamentadas así.
1. En el poder.
Ejemplos el Generalisimo Francisco Franco caudillo de España por la gracia de Dios, y otros lamentables personajes que utilizan la religión para provecho propio, como Sadam Hussein, tirano de Irak Tartufo, personaje de Molière Los ayatolas en el Irán contemporáneo.
Los diversos enfermos paranoicos que a través de sectas religiosas llevan al
sacrificio a demasiados seres humanos.. Rev. John Jones, protagonista del terrofífico episodio de Guyana. Y muchos rasgos del american way of life, originados en sus fundamentos calvinistas y materialistas.
2. En la sumisión. Aquellos pobres de espíritu que llenan templos solicitando
perdones y dádivas. En la reunión de formas de estas divisiones del amor hemos construido nuestra definición de espiritualidad. ` El amor del individuo a si mismo se traduce de ese diálogo interno, ese desdoblamiento a través del cual dialoga consigo mismo y toma conciencia de su propia existencia. Recordemos el dicho de Sócrates anteriormente citado.Y la respuesta que le dió Dios a Moisés cuando éste le preguntó quien era: “Yo soy el que soy”.
El amor biológico representa en este caso la integración del individuo con sus
semejantes en su misma especie. Nuevamente aparece un dicho de los griegos:
“ el hombre es un animal social; el que no lo es es un ángel o una bestia.”.
El amor cultural se aplica a valores superiores, y es en los casos de todos los
grupos de Anónimos, la salud. Pero podría ser representado por cualquier otra clase de valores, según la elección del individuo. La justicia, el arte, la libertad, el amor, la democracia.
Finalmente, la espiritualidad incluye una de las formas del amor a Dios, en el ya
citado sentido de Espinosa. Y es esta definición de espiritualidad, que contiene elementos filosóficos y de religiosidad laica la que proponemos para el ser humano, en su estado actual de civilización y cultura.
VI. «DEMOSTRACION DE ESTA DEFINICION A TRAVES DE LAREDUCTIO AD ABSURDUM»
Nuestro recurso lógico para apoyar esta definición será el de la «reductio ad
absurdum»
¿Cuales son los tipos de hombre carentes de espiritualidad, de acuerdo a esta
definiciòn? Distintos autores han caracterizado estos personajes, en forma
inevitablemente despectiva, en contraste con las formas positivas arriba mencionados.
El marxismo habló de «las masas»
José Ingenieros los describió en su libro «El hombre mediocre»
Nietzsche los denominó «el rebaño»
La cultura norteamericana habló del «yes man» y del «organization man»
Sinclair Lewis, premio Nobel de literatura les puso un apellido, título de su famosa novela: «Mr. Babbitt»
Erik Linklater los describió como “aquellos seres que sólo tienen pulso e impulso»
El sistema de la asertividad los denomina sumisos.
Y floklóricamente se definen como «aquellos que viven porque el aire es gratis. »
Para crear una visión más completa del concepto de espiritualidad, podemos,
después de haberlo definido positivamente, compararlo y contrastarlo con otras dos visiones del mismo tema.
1. La espiritualidad positiva.
2. La no-espiritualidad, o espiritualidad pasiva, que acabamos de señalar.
3. La anti-espiritualidad, lo opuesto a la espiritualidad, Se suele denominar con
términos peyorativos tales como egocentrismo, psicopatía o materialismo.
Se trata del individuo que, en contraste con los cuatro criterios señalados como
espiritualidad, presenta
1. En el campo de la relación del individuo consigo mismo, no hay un desdoblamiento, una reflexión, una meditación, sino una concentración, una cavilación, una potencialización consigo mismo. Es el egoísta, el egocéntrico, el que se siente dueño del mundo, aquel para el cual quien no es su amigo o su dependiente es su enemigo. Tiranos, dictadores y paranoicos pertenecen a este grupo. Siempre hemos pensado que una de las responsabilidades de la psiquiatría frente a la cultura y a la humanidad es un buen estudio y una adecuada ubicación de este tipo de seres humanos.
2. El valor que esta clase de gente cultiva es sobre todo el poder. Poder político, económico, ideológico y material. No son los valores que puedan ser comunes
a toda la humanidad, de acuerdo a la máxima de Kant. «Actúa como si la norma de tu conducta tuviera que ser erigida en ley Universal»
3. Su relación con su grupo está determinado por el poder. No tiene amigos, no
tiene amores; solamente tendrá víctimas, súbditos, servidores o cómplices.
4. Su visión del mundo es totalmente egocèntrica. Como lo señaló Jacobo Levi
Moreno juegan a ser Dios. Los enfermos paranoicos son egocéntricos patológicos.
Stalin, que padeció de esta enfermedad, causó la muerte de millones de soviéticos. con sus ideologías extremas. Colaboró a desencadenar la segunda guerra mundial, con su balance de 30 millones, de muertos y sumió a gran parte de la población de la humanidad en un régimen stalinista que la hizo desgraciada durante la mayor parte del siglo XX. Fué, cuantitativamente el mayor asesino de la humanidad
1. CARENCIA DEL AMOR A SI MISMO. El humano que no se ame a sí mismo,
que no mantenga en su mundo interior un dialogo sobre su propia naturaleza y el
sentido de su existencia, no puede entenderse como espiritual. El que constituye una unidad hermética, que no piensa, no duda, no vacila, y no experimenta su propia existencia como un motivo de reflexión y cuestionamiento. El individuo que no se ama a sí mismo no es un ser completo y no es capaz de amar a los demás.
Tiene algo de la máquina, que necesita de una energía de origen externo para que lo movilice, como el reptil que no viviría sin el calor del sol. Carece de autonomía, es dependiente de algún factor externo. Espiritualidad implica, por tanto, la libertad interior y la independencia de todas las determinantes que tienden a coartar la individualidad.
2. CARENCIA DEL AMOR BIOLOGICO. Carece de él el que no se ve a sí mismo como una unidad integrada con toda la naturaleza, con el fenómeno de la vida y
con su propia especie, su tribu, su familia, y sus núcleos de pertenencia. Es egoísta,
solitario, cenobita, anacoreta, quizá esquizofrénico o por lo menos esquizoide manifestando una excentricidad suprema que algunos débiles y sumisos son capaces de interpretar como santidad.
3. CARENCIA DEL AMOR CULTURAL. Carece de él quien no se encuentra
integrado en una tabla de valores, generalmente aceptada pero libremente elegida, es extremadamente materialista.El neo-liberalismo que se ha denominado por la Iglesia Católica “capitalismo salvaje” de nuestra época es un molde cultural que genera demasiados individuos de este tipo. Los valores negativos en que se fundamenta son el bienestar físico, el sexo desenfrenado, el exceso de dinero, de prestigio, de poder y el consumismo.
4. CARENCIA DEL AMOR A DIOS. Según el concepto que tengamos de Él. Es
la prolongación del amor biológico, el amor cultural y el agregado de una dimensión
superior a ellas, que las une e integre en una totalidad. Es un tipo de amor que no
requiere necesariamente ídolos, antropomorfismos y doctrinas sobre la inmortalidad del alma.
Lo que tiene de médico y de terapéutico esta visión de la espiritualidad es que a
través de cierto tipo de relaciones humanas, en forma de grupo, sometidas a ciertas normas,. permite recuperar y controlar ciertos trastornos incuestionablemente orgánicos, como son la enfermedad alcohólica y las drogadicciones.
Y lo que tiene de humanístico esta visión de espiritualidad es una persona que
se aproxima cada vez más, sin que pueda a aspirar a llegar jamás, a un destino
humano superior.

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