Yo soy

Yo soy

martes, 31 de julio de 2012

Estando en un sitio señalado por toda la sociedad como "Centro del mal y refugio de los seres humanos absorbidos por lo oscuro": el penal de Tocuyito, he tenido tiempo de reflexionar y preguntarme ¿es exclusivo de nuestras cárceles esa asociación con el mal, o hay personalidades dañadas en todos los niveles de nuestra sociedad?


Sobre la personalidad dañada

Fernando Estrada Gallego

Domingo, 2 de mayo de 2010

Sobre la personalidad criminal encontramos innumerables estudios. Sin embargo, no sucede lo mismo con el caso de la personalidad dañada que, según puedo conjeturar, constituye una población superior, y con un potencial de amenaza social de mayor alcance. En efecto, mientras la personalidad criminal expone una tipología diferenciada (tanto en psicología como en criminalística) la personalidad dañada, logra parasitar suavemente en el cuerpo de la comunidad humana (sin que se haga evidente su presencia). Una personalidad dañada no tiene porque aparentar un comportamiento criminal, pero no sucede lo contrario. Nadie calificaba como criminal a Carlos Castaño, tanto que, destacadas periodistas y dueños de empresas, hicieron cola para una entrevista en la Serranía de San Lucas.
 Los detalles de psicología, son lo de menos. La personalidad dañada puede aparentar bondad. La gran familia Siciliana, protege la hermandad; la simbología católica de León María Lozano (El condor) evidenciaba consagración cristiana, ¿Quién pudo demostrar mayor generosidad con los pobres, y la gente de bien en Córdoba, que el paramilitar Jorge 40? La personalidad dañada comparte una culpa colectiva: "Todos somos culpables". En realidad, vamos descubriendo aspectos poco razonables. Lo que no significa que todo sea irracional e ilógico. En este aspecto, me separo de la imagen que tiene Hermann Broch, sobre la vida desfigurada. "La guerra consigue prolongar una destrucción, cuyas causas residen en la degración de los valores". Tiene razón Broch, pero la guerra es el grado límite de un daño generalizado.

¿Qué sucede cuando, sin guerra, la violencia es un imperativo? En otras palabras, cómo se manifiesta la personalidad dañada, en una sociedad normal. ¡¡¡ este es el asunto  !!! Según creo, debemos observar grados de descomposición de la personalidad dañada. El fenómeno de la degradación, en este caso, no de los valores, en general; ni de la sociedad, en particular. La personalidad dañada consigue despistar: Hitler adoptaba en su época temprana, los mismos sentimientos morales que una mayoría de adolescentes alemanes. Las lágrimas de Carlos Castaño, ante las cámaras de RCN, fueron creídas por muchos colombianos. Manifestaciones graduales del daño, unos adolescentes se divierten, encendiendo un fósforo en la cola del gato empapado en gasolina. ¿No le parece que algo extraño sucede?

La imagen conserva toda la integridad de un buen hombre. Consigue mantener dominio, sin moverse demasiado de su lugar. Una personalidad panóptica (Foucault). Ha crecido con suficiencia, sin necesidad. Tiene de acuerdo con el vocabulario de Norbert Elías: Clase. Con lo cual aprendemos que la personalidad dañada es autosuficiente y soberbia. Nada que implique sus sentimientos, con el oficio de causar daño. Más aún, la personalidad dañada responde perfectamente a la imagen camaleónica de Clausewitz. Sin dejar ver su oscuridad, destruye sin compasión. Nunca su nombre aparece con espectacularidad. Celebra un gol como cualquier hincha, o juega a las cartas con sus amigas los fines de semana. Su género contribuye a pasearse entre las sombras de lo tenebroso. En realidad, es neutral a cualquier sensibilidad de naturaleza inferior; y la lucha entre géneros, parece una cuestión cómica.

La personalidad dañada -como el criminal- acecha a sus víctimas desde la oscuridad. Pero a diferencia del criminal, la personalidad dañada nunca pierde el control sobre sus víctimas. Puede aplicar una fuerza potencial progresiva, de tipo moral. Una coordinadora en la empresa, doblega la voluntad de las pobres empleadas, repitiendo las clausulas del contrato temporal. Cada mañana y durante cada día de la semana. ¿No es inmoral? El ambiente de la personalidad dañada, debe corresponder a sus objetivos: concentración de información, control de movimientos, proyección de autoridad. La estructura que concibe este sistema, debe obedecer a una forma de sociedad cerrada (secreta). Nada puede moverse sin su voluntad.

Finalmente. Creo que lo extraordinario en la personalidad dañada, es la unión del verdugo y la víctima en un mismo individuo, o sea, de que en un ámbito único pueda conciliar en su persona todos los elementos heterogéneos y de que, a pesar de ello, el individuo pueda moverse dentro de dicho ámbito con absoluta naturalidad. No sucede necesariamente una mutación en su personalidad, causada por el hambre, o la violación (de niño). Se trata de una desintegración que alcanza profundidades mucho mayores que las anteriores. ¿En qué sentido? Es un tema para otro momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario